sábado, 22 de septiembre de 2012

MINORITY REPORT A LA ESPAÑOLA




La justicia y quienes se encargan de perseguir los delitos en este país se estan convirtiendo en un remedo de aquella película de ciencia ficción dirigida por Steven Spielberg llamada Minority Report. En ella, el actor Tom Cruise encarnaba a un jefe del departamento de policía cuya misión consistía en perseguir y detener a peligrosos delincuentes y asesinos. Lo pelicular de su trabajo es que lo hacía cuando los delitos ni siquiera eran una idea en la mente de los delincuentes. Para determinar que fechorías pensaban perpetrar y quienes serían los sujetos contaba con la ayuda de tres "Precognitivos", que en realidad eran tres personas, dos hombres y una mujer, mutados, que poseían habilidades precognitivas. Gracias a las predicciones de esos seres mutantes, el estado de Washington era un lugar tranquilo con bajas tasas de criminalidad.

Nuestro país poco a poco y al dictado de Rajoy y el ministro Gallardón se esta convirtiendo en un estado a lo Minority Report, en el que también los delitos se persiguen y enjuician antes incluso de que se produzcan. Para ello el gobierno del PP se ha dotado de una batería de medidas judiciales y legales que endurecen y restringen el ejercicio de unos derechos y libertades contemplados en la Constitución.

Tras una larga y sangrienta dictadura y una transición pactada para que llegara a buen puerto, conseguimos entre todos que este país, con gran trabajo y no menos consenso se dotara de una Carta Magna en la que los derechos de reunión, manifestación y expresión se consagraban como lo que son, derechos indiscutibles y fundamentales.

Ahora, en una vuelta de tuerca más, en ese camino que Rajoy y sus ministros se han trazado para que nada ni nadie perturbe la necesaria tranquilidad con que acometer esa misión divina que se han impuesto, esto es dejar el país hecho una mierda, a los pies de los caballos de la Troika y sin fuerzas para cualquier protesta ciudadana que les inquiete; aparecen en escena el Minority Report y quienes se encargan de ponerlo en practica.

Así nos encontramos con que reunirse en asamblea en el Parque del Retiro como los integrantes de la Coordinadora 25S, preparar manifestaciones y concentraciones o difundir éstas por las redes sociales, se considera, incluso antes de no ser más que una idea, grave delito contra las instituciones del Estado, siendo perseguido nada menos que por la Audiencia Nacional. A penas de un año de prisión se enfrentan por ahora 10 de los integrantes de esta asamblea que ya han recibido la pertinente citación para comparecer el próximo día 4 de octubre ante el Juzgado de Instrucción nº 1 que preside el juez Pedraz.

Imagino que para llegar a la conclusión de que el derecho a una pacífica reunión, la convocatoria de una concentración o su difusión por las redes sociales, hasta ahora legalmente recogidas por la Constitución, constituyen un delito poco menos que de sedición, han necesitado del empeño del Ministro Gallardón que se ha manifestado desde su toma de posesión como un gran represor. Sin duda llegar a esta conclusión es fruto de las mentes calenturientas de algunos de esos Precognitivos que ya deben de funcionar en no se sabe que dependencias de los ministerios de Justicia o de Interior.

Pero como en la peli, éstos tienen diferentes y muy preocupantes visiones del futuro, viendo eventuales y peligrosos delincuentes capaces de tomar por las armas un gobierno y todas sus instituciones, cuando de lo que se trata es de ejercer un derecho constitucional como es el de protestar contra la crisis en la que nos han metido de hoz y coz, reclamar un cambio de política y por que no un referéndum e incluso la constitución de un nuevo gobierno. Cosas que hasta ayer no eran ni de lejos delitos.

Las fuerzas del orden de este país tienen el mandato de investigar y perseguir los delitos y a los delincuentes, pero en lo que llevan camino de convertirse es en un Minority Report a la española, en un remedo de aquella Policía Política del franquismo. ¿Estarán todos sus integrantes dispuestos a ello?



No hay comentarios:

Publicar un comentario